

El fin de semana pasado nos mudamos a nuestra nueva casa (de alquiler) en San Luis Obispo, California. Afortunadamente era un fin de semana de tres días, ya que el lunes tuvimos fiesta por se Memorial Day. Hizo mucho calor, pero no nos molestó mucho salvo por el hecho de no poder ir a la playa después de llevar casi un mes sin poder ir por el mal tiempo.
Esta vez alquilé un remolque te U-Haul por un par de días y gracias a la ayuda de Tim y Carlos (mil gracias!), mudar las cosas grandes fue bastante fácil y sólo nos llevó unas tres o cuatro horas: lavadora, secadora, sofás, mesas y algún que otro bulto más. Lo celebramos con unas pizzas y cerveza, que nos sentaron muy bien. Ahora que lo pienso, no nos hicimos ni una foto para el recuerdo. Que pena.
El resto de la mudanza lo hicimos poco a poco con incontables viajes entre una casa y otra entre Kelly, Xavi y yo. Xavi se portó estupendamente, mucho mejor de lo que nos hubiéramos esperado, e hizo que la mudanza fuese tan fácil como puede ser con un peque de 18 meses corriendo por todas partes.
Lo que va de semana lo hemos pasado organizando cosillas en la casa, poco a poco. Aun así todavía tenemos el garaje lleno de cajas y cosas por organizar. Espero tenerlo todo finalizado en una semana o dos, como mucho.
Post new comment